Diario
Era
una tarde más de las tantas en las que me encontraba vagando por los más
oscuros callejones del desteñido y oscuro Londres del siglo XVIII.
Soy
William DoptomTruble, un frustrado actor que dedica sus días a vagar por la
capital inglesa y a visitar los más ocultos burdeles en búsqueda de un húmedo
rincón donde presentar mis sencillos dotes artísticos a un público aristócrata
y reservado. Creo que la aristocracia apesta, incluso la Reina Victoria lo
hace. Viviendo de la suculencia y el poder pasan sus largas vidas puliendo sus
alhajas o acudiendo a la ópera. Fue aquel el día en que me encontraba
deambulando en busca de una mísera materia comestible que pudiera saciar mi
hambre de éxito opaco. Revolviendo los tachos de basura de uno de los hoteles
más lujosos de la ciudad, logré divisar un modesto cuaderno de tapa dura color
café. Lo tomé, rompí el lazo color verde que lo mantenía cerrado y fue ahí
cuando me di cuenta de que me encontraba frente al diario de una joven francesa
llamada Marie Bouvier. Ojeé las últimas páginas del libro, una anotación decía:
24 de octubre de 1872:
Este es el medio por el cual logro manifestar mis injurias y mi odio al
mundo. Detesto a Patrick, no me quiero casar con él.
Continué leyendo detalladamente:
28 de octubre de 1872:
Hoy es mi cumpleaños. Horripilante celebración. Patrick anunció la
fecha de nuestra boda ante todos los invitados. Será en diciembre próximo, 4 de
diciembre precisamente.
2 de noviembre de 1872:
Mañana partiremos a Londres para comprar mi vestido, primero
visitaremos Escocia y Gales. Esto no me gusta nada.
20 de noviembre de 1872:
Hoy terminamos nuestro recorrido por el Reino Unido. Muy lindo el
recorrido. Estamos en un hotel de Londres. Mañana partimos a París. No quiero a
Patrick, repito.
Mis
amoríos con ricas ancianas francesas me permitieron leer el francés
perfectamente. Me impacté, era 24 de noviembre, la joven habría olvidado su
diario en el hotel. Poco talentoso en mi mísero deseo de actuar, tenía que
evitar esa boda, lo haría por la felicidad de Marie, aquella joven a quién ni
siquiera conocía. Era la primera vez que tenía un objetivo, algo por que
luchar. Estaba dispuesto a cumplirlo. Trabajé en los más calamitosos lugares
para juntar dinero y llegar a Francia antes del 4 de diciembre. Pero una serie
de imprevistos me dejaron frente al estrecho de Dover el día 5 de diciembre a
las tres de la madrugada, observando la lejanía como si lograra divisar las
costas francesas. Decepcionado empecé a llorar, en eso presté
atención al oír un barco arribar. Una multitud bajaba de éste, en ella estaba
una mujer con su traje de bodas, sus ojos reflejaban la desdicha. Estaba desorientada…
Francesco Savy
Taller Literario Los Quirquinchos
Coordina: Susana Rozas
2016



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