domingo, 10 de julio de 2016

Los poemas de Omar D'Agostino

Coplas                                    
El viento coge las ramas                       
Sueltas del árbol seco
En mi corazón las llamas
No recogen ningún eco

Sufro desde que te vi
Y sufro porque te quiero
Cuanto estoy sufriendo
Desde que te conocí

La mujer que quiere a uno
Difícil que quiera a dos
Y si estos se les cruzan
No se quedan con ninguno

El vino como el amor
Se saborea despacio
El sabor y los aromas

Pueden causarte sopor.

El paraje que encontré              

Me pareció solitario
Me faltaba compañía
No se si la encontrare
 
Apareció de la nada
Enmudecí de sorpresa
Daba vueltas mi cabeza
Al verla tan desrropada

Al arrimarme me huyó
Y al preguntarme porqué
Por torpeza me dije yo

No volverá a suceder
Pensé para mis adentros
y el encuentro no se dio.

**************
Poema


Amarillos trigales en la pampa
De la madre tierra son sus frutos
De sus tallos flexibles por enjutos
Granos enteros sumidos en morteros
Harina fresca y blanca al panadero
Fabricante del pan con esos frutos
Que un hombre avientó en los surcos
Para bien y alimento de los mundos.
TEXTOS de OMAR D'AGOSTINO

Taller Literario: Los Quirquinchos 2016
Coordinación: Susana Rozas.

miércoles, 15 de junio de 2016

Día del libro.


…”Hoy día sé que la única razón por la que leo es para sentirme menos sola, para establecer una conexión con una conciencia que no es la mía. Con ese fin, no puedo menos que depositar una fe cauta en la difícil asociación entre el lector y el escritor, esa discreta lucha para revelar la experiencia del mundo de un individuo a través del inestable medio que es el lenguaje.

                                         Zadie Smith





Inscripción hallada en una tumba egipcia
Circa 1250 a.C.

Ésta es la mejor de las vocaciones,
No hay otra como ésta.
¡Pon tu corazón en los textos!
No hay cosa mejor que los textos:
Son como barcas en el agua.
Mira, no hay profesión sin amo,
Pero no para el escriba,
Porque él es el amo.




martes, 17 de mayo de 2016

Cadáver exquisito



Cadáver exquisito  2016-05-15

Pero, en el pueblo vecino

Nunca la lluvia brilló tanto.

La despedida fue necesaria/ para cerrar la historia.

Quisiera saber
      
                Si mis palabras te han servido.


                                                    La primavera se asoma.



Perla-  Francesco- Mariela- Ianara- Susana 

2016. Una sensación agradable, un cuento de Omar D'Agostino






Una sensación placentera

Viejo y pobre,  y solo vivo encerrado en medio del bosque. A pesar de todo, me siento muy bien aquí; La casa es acogedora, con una gran chimenea, que hay que alimentar con troncos de leña seca; pero que produce un calor reconfortante, que se distribuye por todos los ambientes. Lo que me permite en invierno, dormir bien, sin demasiadas cobijas, que me producen una sensación de ahogo; asimismo puedo saborear el delicioso café matinal, acompañado de huevos de codornices fritos, que yo mismo recojo en el monte que rodea la casa, la cuál se mantiene templada, con el fuego de la noche, cosa que aprovecho, para arreglar la cama, limpiar la cocina, barrer las cenizas, y otra tareas más propias de mujeres, que no dispongo, y por lo tanto debo afrontar. Además el sol, con sus rayos luminosos, derrite la nieve de junio, y me permite salir, a intentar sacar agua de la bomba, para llevar al cobertizo dónde pernotan mi yegua de montar, y mi vaca lechera, junto a algunas aves y animales menores.
No sé muy bien si mis días son monótonos, aburridos o únicos, no lo sé a ciencia cierta, lo único que sé, es que pasan rápido, y que viviendo solo a dos leguas de un pequeño poblado, tengo que utilizar la sesera para mantenerme, sin depender tanto de mi pobre jubilación; por eso cuando el tiempo lo permite, cargo mis arneses de pesca, y camino dos km. al norte, por una senda estrecha, entre pinos, abedules, y toda clase de malezas, hasta una laguna grande y mansa, de la cuál con bastante paciencia, me proveo de sabrosos peces, que he aprendido a asar en ese mismo lugar, con lo cuál, me alimento, no gasto dinero y no ensucio la casa, que es lo que más me interesa. Siempre retorno para la hora de alimentar los animales, y de encender la estufa para la noche, que acorto con un buen libro, algún café, y alguna copita de coñac. A veces, se me da por pensar, que no es bueno lo que estoy haciendo, puesto que he abandonado todo lo que mi difunto padre atendía diariamente con devoción; así es que no me he ocupado del monte frutal, compuesto por durazneros, cítricos, higos, manzanos y peras, y hasta una vieja parra, que aún produce racimos, pese a la falta total de atención que le dispenso. También sé, que debería darle una mano de pintura a la vieja casa y un poco de cal al cobertizo y a los palos del alambrado. Me prometí, no con mucha convicción, que a la mañana siguiente, empezaría a ocuparme. Tuve un sueño reparador y tranquilo, como si todo aquello que había cavilado, me hubiese infundido una paz, que hacía mucho no experimentaba.
Amaneció, un día frío pero luminoso, el sol de las ocho, me daba en la cara a través de los vidrios medio sucios del ventanal que miraba al naciente; aún se sentía el calorcito que brotaba del rescoldo de las brasas en el hogar. Como era mi costumbre, intentaba lavarme en la bomba del patio, el agua fría me despejaba totalmente y me dejaba nuevo, para encarar el día con ganas y alegría, o sea que bien podría agradecerle al sol, lo que estaba viviendo…
Tendría más o menos 20 años, cuando abandoné esta casa paterna, dejando a mis padres en absoluta soledad y desesperanza; mi único hermano, había actuado de la misma forma. A los tres años de su partida recibimos la noticia de su fallecimiento, en un accidente marítimo, como a cien kms. de la costa de Ushuaia, esto nos dejo a los tres en un estado de desesperación imposible de describir, mi madre prácticamente murió con él ese mismo día, y no le vi jamás una sonrisa, además de que permanentemente la encontraba llorando en cualquier rincón de la casa; mi padre estaba en el mismo estado de angustia, pero no lo demostraba, lo que me hacía pensar que eso le producía más daño interior, no poder demostrar su dolor, para darle algo de valor a mamá.
Prácticamente la casa estaba habitada por tres fantasmas, que no tenían, otra comunicación que monosílabos obligados, como , los buen día y hasta mañana, no se escuchaba radio, ni televisión, ni gritos ni risas de ninguna especie, todo lo cuál nos hacía más daño día a día, pero no encontraba la forma de revertir, tan angustiante situación.
En las noches, eran casi, tan terribles como los días, puesto que nadie podía conciliar un sueño reparador, insomne en mi cama, oía los pasos de papá por la cocina, y el llanto quedo y desgarrador de mi madre en la cama, en el amanecer de cada día la veía mas pequeña y más ojerosa; y lo triste era que por más que pensara no conseguía hilvanar algún tipo de consuelo o alivio para semejante tortura, tampoco lo consiguieron los médicos y los fármacos que le recetaron.
Pasaba horas enteras solo, cavilando, y cada vez se hacía más carne en mi, la idea de

domingo, 20 de diciembre de 2015

Poema de Navidad, Vinicius de Moraes.


Poema de Navidad
Para eso fuimos hechos:                                      
Para eso fuimos hechos:
para recordar y ser recordados
para llorar y hacer llorar
para enterrar a nuestros muertos-
por eso tenemos brazos largos
 para los adioses
manos para coger lo que fue dado
dedos para cavar la tierra.
Así será nuestra vida:
una tarde siempre para olvidar
una estrella apagándose en la tiniebla
un camino entre dos túmulos-
por eso precisamos velar
hablar bajo, pisar leve, ver
la noche dormir en silencio.
No hay mucho que decir:
una canción sobre una cuna
un verso, tal vez de amor
un rezo por quién se va-
pero que esa hora no olvide
y por ella nuestros corazones
se abandonen graves y simples.
Porque para eso fuimos hechos:
para la esperanza en el milagro
para la participación de la poesía
para ver el rostro de la muerte-
de repente nunca más esperaremos…
de la muerte, apenas
nacemos, inmensamente.    

              (Vinicius de Moraes)
Quisiera.. Quisiera ser la sorpresa que todos esperan... Quisiera ser la persona más importante del planeta aunque sea para una sola persona (padre, madre, abuelos, hermanos, amigos o pareja)... Quisiera que por una vez en la vida alguien me necesite a mí y no necesitar a nadie... Quisiera que la vida no sea tan m.....
Quisiera ser útil en algo más de lo que hago para trabajar... Quisiera ser una persona linda... Quisiera que la vida me dé otras oportunidades. Quisiera no lamentar haber perdido en vida a tantas personas...
Cuanto quisiera no ser yo y ser otro... Lo que más quisiera en este mundo es cambiar para no quedar solo.


                                    DESEOS


Taller literario: Los quirquinchos  2015

martes, 24 de noviembre de 2015

Más triste, por Javier Martinich.




Más triste
Un circo viejo en las vías de mi pueblo.
Una postal que se repetía, al menos una vez por año. Yo iba a verlos, pero nunca terminé de disfrutarlos, al menos como se entiende tradicionalmente el disfrute por un circo. Me quedaba colgado, como los trapecistas, aunque no de esas sogas que presagiaban adrenalina y habilidad; sino de mi imaginación.
 Qué había detrás de esos firuletes pintados en las caras de los payasos? No puedo pensar otra cosa que una vida vacía. Esos bufones personifican la más absoluta de las tristezas (jamás me reí  con ellos).
La pareja de contorsionistas eran amantes, sin duda. ¿Cómo no imaginarlos en una cama?
 Una vez vino uno que anunciaba su atractivo mayor: unos leones traídos del África septentrional, remarcando lo de septentrional, seguramente por lo ampuloso de la palabra. Cómo sonaba la publicidad en esa siesta de verano agobiante y silenciosa al son de la música de las chicharras.
Pero, al pasar por el circo y verlos enjaulados, mirando con desgano, resignados, sin un atisbo de rebeldía. Otra vez la tristeza me invadía inevitablemente.
Verlos desarmar la carpa era otra parte del espectáculo. Lo hacían rápido, de forma automática, como un chico tira un castillo de arena construido con paciencia por su padre.

Al final, la partida. En caravana y silenciosa, solemne, seguida por unos chicos en bicicleta que pedaleaban fuerte creyendo que esa fuerza alimentaba la ilusión de volver a ver a esos artistas trashumantes.


                                               Javier Martinich


Taller literario Los Quirquinchos 2015
Coordina: Susana Rozas


jueves, 19 de noviembre de 2015

Poema intervenido y Azul, por Daniela Montesi

POEMA MUTILADO  (DANIELA MONTESI)


Te dejo con TU RISA
Tu trabajo
Tu IDEOLOGÍA
Con TUS MADRUGADAS
Y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
Te dejo MADURA
Derrotando OBSTÁCULOS
Segura sin ATADURAS.

Te dejo frente AL FUTURO
Descifrándote sola
Sin GUÍA, a ciegas
Sin ESPERANZAs,rota.

Te dejo sin mis dudas
MIS ANGUSTIAS Y MIS INSEGURIDADES
Sin mis inmadureces
Sin mis  INSOMNIOs.

Pero tampoco creas
A pie juntillas todo
No creas nunca creas
Este falso abandono.

Estaré PRESENTE
AÚN AUSENTE
Por ejemplo
En un árbol añoso
De oscuros cabeceos.

Estaré DISEMINADA
COMO POLVO
En la OSCURIDAD
En tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
En LA NOCHE
De INFINITAS ESTRELLAS
Y EN EL DÍA TAMBIEN.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos

y mirándote.










 Azul
¿Quiénes se alegraron cuando se creó el color azul?
                                      Pablo Neruda
El príncipe de los cuentos, el cielo libre de nubes y pájaros, el vestido sin mangas de mi madre, el gato triste de una canción, las flores silvestres de mi jardín, la serenidad del mar, la valentía de los que lo intentaron y los astros que titilan a lo lejos. 






Taller Literario  Los Quirquinchos 2015.