miércoles, 23 de septiembre de 2015

Alicia Castanetto, en memoria.

Alicia Castanetto
Tiempo
Así como el paso del tiempo taló pedacitos en mi alma, el inconsciente progreso me quitó añosos eucaliptos y ombúes. Y no sé dónde hallar ahora ruiseñores que al paso saludaban. Las sombras del enero que cobijaban mis rayuelas infantiles y mis muñecas adormecidas y llorosas son sueños de lejanías.
Hojas de plátanos caídas. Dibujé paisajes en mis sueños, formas de países  ignorados y remotos.
Y mi plaza. Ay, mi plaza; otra sos ahora. Ya no te cubre esa alfombra amarillenta, acariciada por el viento, tu olor se ha ido del pueblo. Olor a tierra mojada, olor a risa, a canto, a nostalgia de gringos venidos allende el mar, cargados de sueños y esperanzas.
Pura y doliente verdad: el tiempo taló pedacitos en mi alma.
                                                Alicia Castanetto.


Poema
El que atraviesa el mar
En busca de horizonte.

El que mira el cielo
Para alcanzar la luna.

El que atardece la noche
Para alargar el día.

El que sumiso, calla
Para ahogar rencores.
 
El que sonríe a todos
Saboreando la vida.

El que piensa y sueña
Buscando alternativas.

El que pregona siempre
La vida hay que vivirla.

El que sin pan ni sueños
Vive en mi Argentina.

El que es niño y no sabe
Luchar por el mañana.

El que ha vivido demasiado
Con dolor en el alma.

El que huye por miedo
Y ya no retorna.

El que compra placeres
 en esta ley de jungla.

El que escribe libros
En su afán de dar.

El que sufre demasiado
Para ganar su pan.

El que enseña a todos
Dando en eterno amor.

El que escucha a los otros
Hilvanando en sueños.

El que esto escribe

Seguro, estará entre ellos.

Homenaje del Taller LQq15

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