viernes, 4 de septiembre de 2015

Aviso: Acepto de Alberto Compañy

Taller Literario LQq15, Los quirquinchos 2015
Coordina: Susana Rozas.

   Acepto

Bien, usted, me pregunta por qué he aceptado la convocatoria. Ello  exige de mi parte una respuesta que aporte los  fundamentos reales que han motivado mi decisión. Debo advertirle también, que  no me consideraré honesto si no hago una breve reseña de mis anhelos y hasta –permítame  mi inmodestia-, mi obligación. De ahora en más, apelaré a su paciencia.
   Yo creo que el hombre  nunca  deja  totalmente al  niño que fue, y ese niño, en mi caso, tenía proyectos y deseos que  olvidaría a veces, pospondría  otras,  o desecharía las más,  por diversas circunstancias, entre otras,  la finitud del tiempo que enmarca una vida.
En este momento, usted seguramente no encontrará coherentes mis palabras y tendrá razón, mientras yo no le haya dicho que justamente esas restricciones son las que un escritor puede soslayar. Y esto es, así por cuanto al escribir, es el pensamiento el actor, y el pensamiento se mueve en el infinito y éste no tiene limitaciones y entonces el hombre es lo que quiere ser-todo lo que quiere ser-, y dice lo que quiere decir –todo lo que quiere decir-, y hace lo que quiere hacer-todo lo que quiere hacer-, y siempre tiene con quien debatir, el tema  que quiere debatir, y entonces vuelve a ese niño que ahora sí, va siendo un niño realizado.
Pero, además, acepte esta obviedad, el escritor debe tener algo sobre qué escribir, debe tener algo que decir, algo que juzgue de interés para sus eventuales lectores, o, porqué no? para sí mismo. Estoy tentado por pedirle que disculpe mi sinceridad, pero sería un contrasentido disculparse por ser sincero.

Al ir develando los motivos que me impulsan, quiero manifestar además, que muchas veces, he analizado mi actitud buscando en ella la soberbia y confieso sin soberbia, que no la encuentro, porque me considero un consuetudinario crítico del accionar humano,  tanto en sus relaciones sociológicas, como en su interacción con el ambiente natural, sin dejar tampoco de lado  sus comportamientos  políticos.
   Le planteo   nuevamente mi temor de que usted no comprenda muy bien la relación de  lo que le estoy diciendo con mi decisión de aceptar la convocatoria a esta suerte de retiro espiritual en un entorno de escritores. Acá es donde debo ubicar a los impedimentos materiales ocupando un lugar destacado entre las restricciones a enfrentar  por un escritor, sobre todo cuando está tratando de dar nacimiento a una obra para la que se necesitan datos objetivos, investigación y tiempo y esto puede ocurrir tanto en un ensayo como en una novela, que son mis géneros predilectos.

   Ahora sí, después que he conseguido expresar esto, estoy en condiciones de decirle que con mi postulación deseo obtener el “tiempo franco de uso exclusivo” que requiere mi proyecto.

 Alberto Compañy









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