lunes, 24 de agosto de 2015

Día del lector. Natalicio de J.L.Borges.24 de agosto.

Tras su aprobación en el Senado y la Cámara de Diputados de la Nación, se instituyó la fecha 24 de agosto como “Día del Lector”, en conmemoración y homenaje al día del natalicio del escritor argentino Jorge Luis Borges. 
La ley promulgada tiene el fin de promover la lectura y la democracia a través de la realización en dicha fecha de actos de divulgación de las letras y de reconocimiento a la obra y a la trayectoria de la máxima figura de la literatura nacional.
El texto del proyecto menciona una recordada frase que Borges escribió en su poema “Un lector”: “Que otros se jacten de las páginas que han escrito, a mí me enorgullecen las que he leído”. 
El proyecto asimismo destaca: “La democracia presupone y necesita de ciudadanos lectores que sepan entender y manejarse en el cúmulo de textos que se producen en la actualidad. Para ello, no basta sencillamente con saber deslizar los ojos por el texto, sino que es preciso saber decodificar significados, voces e intenciones”.
La iniciativa del Dr. Cabanchik ya había sido presentada en agosto de 2011, y obtuvo entonces la aprobación unánime de la Cámara alta. Por otro lado, esta fecha es reconocida desde 2008 por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires mediante la Ley 2480, pero recién a partir del próximo 24 de agosto tendrá alcance nacional.
A continuación se transcribe el texto completo del Proyecto de Ley, que acaba de ser promulgado por el Poder Ejecutivo Nacional:
ARTICULO 1º — Instituir el día 24 de agosto de cada año como “Día del Lector”, en conmemoración y homenaje al día del natalicio del escritor argentino Jorge Luis Borges.
ARTICULO 2º — Encomendar al Poder Ejecutivo Nacional la realización en dicha fecha de actos de divulgación de la lectura y de reconocimiento a la obra y a la trayectoria de Borges, como figura insoslayable de la literatura nacional y universal.
ARTICULO 3º — Invitar a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a adherir a la presente ley.
ARTICULO 4º — Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional.

DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, EL DIA VEINTISIETE DE JUNIO DEL AÑO DOS MIL DOCE — REGISTRADO BAJO EL Nº 26.754.-

Mateo, XXV, 30

El primer puente de Constitución y a mis pies
Fragor de trenes que tejían laberintos de hierro.
Humo y silbatos escalaban la noche,
Que de golpe fue el juicio Universal. Desde el invisible horizonte
Y desde el centro de mi ser, una voz infinita
Dijo estas cosas (estas cosas, no estas palabras,
Que son mi pobre traducción temporal de una sola palabra):
—Estrellas, pan, bibliotecas orientales y occidentales,
Naipes, tableros de ajedrez, galerías, claraboyas y sótanos,
Un cuerpo humano para andar por la tierra,
Uñas que crecen en la noche, en la muerte,
Sombra que olvida, atareados espejos que multiplican,
Declives de la música, la más dócil de las formas del tiempo,
Fronteras del Brasil y del Uruguay, caballos y mañanas,
Una pesa de bronce y un ejemplar de la Saga de Grettir,
Álgebra y fuego, la carga de Junín en tu sangre,
Días más populosos que Balzac, el olor de la madreselva,
Amor y víspera de amor y recuerdos intolerables,
El sueño como un tesoro enterrado, el dadivoso azar
Y la memoria, que el hombre no mira sin vértigo,
Todo eso te fue dado, y también
El antiguo alimento de los héroes:
La falsía, la derrota, la humillación.
En vano te hemos prodigado el océano,
En vano el sol, que vieron los maravillados ojos de Whitman;
Has gastado los años y te han gastado,
Y todavía no has escrito el poema.


1953


miércoles, 19 de agosto de 2015

Aniversario de la muerte de Federico García Lorca

  DESPEDIDA

Si muero, 
dejad el balcón abierto. 

El niño come naranjas. 
(Desde mi balcón lo veo). 

El segador siega el trigo. 
(Desde mi balcón lo siento). 

¡Si muero, 
dejad el balcón abierto!
Romance de la luna, luna

A Conchita García Lorca

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

Cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.
Taller literario Los Quirquichos 2015
Coordina: Susana Rozas






miércoles, 12 de agosto de 2015

Hacer el olvido, Susana Rozas.

  
Con  inevitabilidad de  luna

debo aceptar

    el olvido

ese vagabundo disléxico

que ronronea

                                         intemporal.



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Una emanación se filtra…

Y la Vía Láctea

dice

que siempre

sucederá,

una paz menos voluptuosa

sin tu presencia,

labios  sin boca

el destino

que se equivocó de cuello.

El abrazo síndico

de la orfandad

que me homenajeaste.                    La famélica

                                                                   certeza

                                                             de la oscuridad.

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Hacer el olvido

con centellas temblando

en la madrugada

de piano y arpegio

sin sonidos.

Sumergido el llanto.

Observando

una noche

trenzada en mi espalda

con las pantorrillas

dibujadas de la muerte

en la mueca

de la ausencia


…….

Y no saber  siquiera

    si Dios
                    tembló.

Hacer el olvido
Editorial Eloísa Cartonera, Julio 2015. Bs.As.
Autor : Susana Rozas.
Palabras preliminares: Dardo Festino (MDP)

                                       
Palabras preliminares

 Del amor, la poesía y la muerte sólo conocemos los síntomas; pero sabemos que entre Eros y Thanatos, está el poema.
Quienes conocimos al poeta René Villar[1] tuvimos la fortuna de entrar en su amistad y su obra, Susana Rozas, entró además, en la tromba de su corazón. Una relación de almas que hoy tiende este puente de papel a todos nosotros, que nos acerca a la poesía de Susana con su acabada belleza de lo íntimo.
Es una alegría que estos versos se divulguen después de siete años de silencio, de justo descanso. Sé que este libro se alza desde la demolición, recuperando ese paisaje de amor para luego entregarlo por fin al descanso de la memoria colectiva.
Los versos angostos, encolumnados, se alzan en brazos largos del poema que me recuerdan a los de René, sosteniendo lecturas y abrazos, imágenes furiosas en papeles. Esos mismos brazos que hoy recibirán su libro.
 A veces, hacer el olvido es también hacer el amor, un acto de entrega; devolver a la materia impalpable de lo ido, la parte nuestra que le corresponde.

Esta obra no es una queja, aquí no suenan las palabras, en este libro habla el corazón.

                                                               
                                                                                         Dardo Festino
                                                                        Poeta                        
                                                                    Mar del Plata
                                                                     03/05/2015



[1] René Villar, poeta del papel y de la vida (1964-2008) Autor de “El canto de la mujerosa”, y de su libro póstumo “Hybris”.Hacedor de encuentros poéticos con centro en MDP desde 1992. Creador y conductor de las Marathónicas literarias latinoamericanas. Góticamente incomparable en su obra, maestro de la palabra y la dicción.
                                03/05/2015



                                                         susana rozas

viernes, 7 de agosto de 2015

Juana Bignozzi.

Taller literario Los Quirquinchos 2015
Coordina: Susana Rozas

Juana Bignozzi nació en el barrio de Saavedra en 1937, hija de una familia obrera, y se convirtió en un mito de la poesía argentina en los años 50 y 60.murió el 6 de agosto de 2015.
Vivió en España entre 1974 y 2004, donde trabajó como traductora de italiano y francés, con autores como Marguerite Duras y Jean Marie Gustave Le Clézio. De joven militó en el Partido Comunista, donde se vinculó con escritores, intelectuales y artistas como Juan Gelman, Andrés Rivera y Juan Carlos Portantiero. En 2000 recibió el Premio Municipal de Poesía y obtuvo el Premio Konex por el quinquenio 1999-2003. En 2013 la Biblioteca Nacional le otorgó el premio Rosa de Cobre y en abril de 2014 Adriana Hidalgo Editora publicó su último poemario Las poetas visitan a Andrea del Sarto.

POEMAS DE JUANA BIGNOZZI



Domingo a la tarde

Cuando se sientan frente a frente
amores imposibles, quincallería amistosa,
tipos que se atrevieron y esa mujer intensa
que lleva augurios a felicidades que nunca entenderá,
la buena gente desecha las malas palabras,
la buena gente dice todos tienen posibilidades en la vida,
sienten crecer su amor por esa mujer intensa,
tan sola, que vivirá siempre detrás de una ventana
y todo lo que le ofrecen está demasiado azucarado.



La vida plena

A algunos les han quitado las ganas de hablar,
pasan mudos por el amor, aman perros vagabundos
y tienen una piel tan sensible
que nuestros pequeños saludos cotidianos
pueden producirles heridas casi de muerte.
Nosotros, seres amables e inofensivos,
miramos los gatos enfermos, las mujeres con collares
que pasan por la calle
y sentimos un desamor agradable,
casi suficiente.



Soy una mujer sin problemas

Todos lo saben
y entonces buscan mi compañía para charlar por las noches.
Sin embargo yo conozco a alguien que quiere morir en paz consigo mismo
y me produce estremecimientos, insomnio, soledad,
porque la paz conmigo misma sería una guerra sin fin,
dos o tres asesinatos inevitables y alguna entrega desmedida
que no entra en mis planes.
Sin embargo yo sueño por las noches
con un jardín inmenso donde los muertos se levantan para saludarme;
yo sueño con un hombre que me inquieta y como lo ignora
me habla amigablemente del resto del mundo
y de mis múltiples amores, tan simpáticos,
tan apropiados como tema de conversación.




jueves, 6 de agosto de 2015

Un café amargo. Silencio tras la lluvia, Alberto Compañy

Taller literario Los Quirquinchos 2015
Coordina: Susana Rozas

Un Café Amargo
   Recién caía la noche y el aire tenía ese componente que, la  percepción de  quienes vivimos o hemos vivido en los ambientes rurales, nos hace presagiar una  inminente tormenta.  Mis colegas de cátedra de la universidad,  por ser más jóvenes que yo, o por provenir de extractos urbanos, no tenían a la meteorología  en sus observaciones. Lo que sí compartían conmigo era el tenso ambiente que el reciente derrocamiento del gobierno constitucional había instalado en los ámbitos estudiantiles y en todas partes  donde se ejerciera el pensamiento crítico.
   Los carteles cubrían casi todos los espacios, paredes, puertas, árboles, hasta debí desplazar uno para poder seguir adelante. Todos expresaban consignas concluyentes, intransigentes, no negociables, todas  repudiaban el  estado actual de la universidad. Más allá, en el anfiteatro, la asamblea estudiantil debatía entre discursos y arengas en una cacofonía ensordecedora. Me detuve un momento. De la caótica oratoria emergían claramente: pueblo, obreros, cipayos, oligarquía, Che, Fidel, Perón, que al coronar intervenciones de los participantes transponían los límites del recinto y quedaban rebotando en mis oídos, como el fondo de la lluvia que ya repicaba  en los techos.
   Me dirigí al gabinete de mi cátedra de Biología Molecular, la clase no podría darse esa noche, lo mismo ocurría con las otras, las de mis colegas, el Dr. Albio profesor de Química biológica y la licenciada Marta Sotelo, Adjunta en Patología Viral. Los tres dejamos nuestros materiales, sacudimos el polvo de tiza del amplio escritorio,  y contemplando el café, que como excusa nos habíamos servido, abordamos el único tema del que podía hablarse en esas circunstancias, la situación política, no ya de la universidad, sino del país.

   Las cátedras – dijo muy reflexivo el Dr. Albio- deben ser formadoras de técnicos, de profesionales, de científicos, de políticos; en fin, de la avanzada del país, y sólo pueden alcanzar sus objetivos en un marco de total libertad de acción y de expresión.  Claro, asentí, y eso está ahora en peligro, cuando se censuran los contenidos, no sólo por lo que expresan, sino también por quienes los expresan. Miré a nuestra colega, quien pareció continuar el pensamiento cuando agregó: el conocimiento es universal, una vez logrado pierde pertenencia, es de la especie humana. Hizo una pausa, iba a seguir, pero quedó en silencio, un silencio demasiado largo, los tres oímos lo mismo, gritos, golpes, corridas, insultos. Tacos de botas y puerta derribadas. Siguieron  monólogos  de órdenes. Luego, mis manos engrilladas, mi espalda dolorida en extremo. Lo demás fue tristeza, tristeza de un calabozo, tristeza de una maleta, tristeza de un adiós sin despedida, tristeza de un futuro arrebatado.

               Alberto Compañy






Silencio tras la Lluvia
   Caía ya la noche en una ciudad que dejaba el trajín rutinario de una jornada más, como todas quizás, sin otra diferencia que la aportada por la  mansa lluvia que comenzaba a caer sobre las calles con vehículos y peatones presurosos. La soledad se iba adueñando de  ese bullicioso centro  que ahora quedaba mojando su abulia. En esa monotonía sólo emergía  el viejo edificio de la Universidad, que se empeñaba en desmentir el fin de la jornada, allí iban  llegando jóvenes que parecían desconocer la lluvia que a otros hacían apurar su marcha.
   Eran días en que las expresiones políticas de los partidos tradicionales habían sido silenciadas en los medios de comunicación, los  que únicamente reflejaban el pensamiento del gobierno militar  que tras el golpe a la constitución se había instalado, y alguna que otra rimbombante noticia deportiva que ocupaba las tapas de los diarios. En ese silencioso escenario los carteles, pancartas y graffitis que, con consignas políticas hostiles al gobierno ocupaban todo el frente del edificio universitario, rompían la monótona uniformidad. Y a ello, seguramente habrá  obedecido aquella desmedida presencia uniformada que munida de largos bastones golpeaba descomedidamente a estudiantes y profesores a medida que iba colmando con ellos la capacidad de los vehículos blindados con que se los llevaron. Luego todo quedó en un silencio que ahora sí, armonizaba con el resto de la ciudad.
   Los diarios apenas si se ocuparon del caso al día siguiente, lo hicieron relatando un hecho que había contribuido a mantener el orden público y el derecho a estudiar, otra cosa no dijeron. Tampoco  en los días subsiguientes dijeron, que el aeropuerto tuvo una inusual actividad y que desde Ezeiza se fue para siempre, una parte del futuro Argentino.

                                       Alberto Compañy

  

miércoles, 5 de agosto de 2015

Entradas en un diario, por Gabriela

Entradas en un diario
                                          Miércoles 20/4/15
Querido Nicanor:
                         Quería escribirte, siento la necesidad, ya que sos el único medio para expresarme. Hubiese comenzado escribiendo “querido diario”; pero preferí darte una identidad para sentir que verdaderamente me encuentro hablando con alguien, en este mundo en el que sólo yo me encuentro inmerso.
Quizás debería haber comenzado mucho antes. No me sentía preparado para hacerlo, tengo mucho que contar, no sé siquiera si alcance el tiempo.
El dolor que me invade no tiene fin, es un círculo que vuelve.
 Los médicos me diagnosticaron trauma psíquico. La causa: exposición personal directa por daño a la integridad física de otra persona, incapacidad de ejercer control.

domingo, 2 de agosto de 2015

Textos. Andrea Cacciagiú

Taller Literario
                 Los Quirquinchos 2015

Haiku

Aquel sonido                                                                                             Susurran vientos
de pájaros cantando                                                                               por aquellas ventanas
atraen mi alma                                                                                         sintiendo mi calma

El Sol y la voz                                                                                            Sobre la noche
despiertan las pasiones                                                                       se van sumando estrellas
de sueños rotos                                                                                      reflejándome.



Sola
Una mujer está sentada sola en su casa. Sabe que no hay nadie más en el mundo: todos los seres han muerto. Golpean a la puerta…
Se levanta con entusiasmo, abre la puerta y se encuentra con su alma que tanto anhelaba.
Pero no fue así, era solo un sueño que deseaba, de estar acompañada.
Abre la puerta....y eran las ramas secas de aquella planta que el invierno dejó, que por ser débiles se quebraron pero no lograron cortarse y quedaron pendientes de otras ramas.
El viento fuerte de esa tarde gris, hacia rozar las ramas sobre la puerta, imitando ser golpeada.
Ilusiones que la acompañen, pasan las horas, ella, sentada sola en su casa, esperando su alma.


                          Andrea Cacciagiú